RUTA nº 478
60

Se puede hacer en cualquier época del año Desnivel de 1000 a 1100 metros

Imprimir esta página
Comunidad Autónoma de Madrid  COMUNIDAD AUTONOMA DE MADRID - ZONA 6
CUMBRES DE LA BARRANCA

EL CIELO DEL GUADARRAMA
La Maliciosa, la Bola del Mundo y las Cabrillas jalonan una marcha por lo más alto del valle de Navacerrada

 
 
La Barranca (Navacerrada) tiene acceso yendo por la carretera de Colmenar (M-607) y tomando el desvío señalizado a la derecha nada más pasar el hito del kilómetro 57
Senda de la Barranca (11 kilómetros; cuatro horas): ruta didáctica por el pinar, señalizada con paneles informativos y balizas. Ascensión a la Maliciosa por el arroyo de las Tijerillas (siete kilómetros; cinco horas): muy montañera, su inicio está indicado con un letrero en el aparcamiento inferior de los dos que hay en la Barranca
Centro de Educación Ambiental del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (teléfono 91 853 9978): excursiones gratuitas con guía —para escolares y adultos— por el valle. Más información: Oficina de Turismo de Navacerrada (Cuartel, 5; teléfono 91 856 0308). Y en www.ayto-navacerrada.org
pista forestal y senderos
sin señalización específica
Comer : Asador Felipe (teléfono 91 853 1041): lechazo y cochinillo en horno de leña; precio medio-alto. El Portillón (teléfono 91 856 0256): bacalao al pil-pil y carnes a la brasa; precio medio. La Raclette (teléfono 91 853 1172): carne a la piedra y fondues; precio medio-bajo. Casa Paco (teléfono 91 856 0562): buena cocina castellana, al mejor precio; precio medio-bajo. Restaurante La Fonda Real (tfno.: 91 856 0305): a tres kilómetros del Hotel La Barranca, en la ladera de ascenso al Puerto de Navacerrada (M-601), dispone de un soberbio salón estilo siglo XVI y su especialidad es el lechazo y tostón asados al horno de leña; ideal para un buen final de jornada. Dormir: Nava Real (teléfono 91 853 1000): el hotel con más encanto de Navacerrada; precio bajo. El Torreón (teléfono 91 842 85 24): entre pinares, 10 habitaciones bien equipadas; precio bajo. Hacienda Los Robles (teléfono 91 856 0200): hotel rural con buen restaurante, amplio jardín y piscina; precio medio-bajo. Arcipreste de Hita (teléfono 91 856 0125): dominando el embalse de Navacerrada, con piscina, sauna, squash y búngalos de madera; precio medio-bajo. Hotel La Barranca (tel.: 91 856 0000;( www.hotellabarranca.com). Situado en el punto inicial de esta ruta, junto a los aparcamientos y embalses del valle de la Barranca, goza de unas soberbias vistas sobre la Maliciosa y de unas completas instalaciones (restaurante, cafetería, salón de lectura, salón de televisión con Canal Satélite, sala de cartas, sala de billar, bolera y dardos, piscina de verano, ping-pong, pistas de tenis y de frontón...). Todas las habitaciones disponen de baño, televisión, teléfono y caja fuerte. Además, se facilita a los huéspedes la posibilidad de realizar numerosas actividades (senderismo, rutas a caballo, clases de esquí, pesca...). Precio medio-bajo (desayuno e IVA incluído)
mapa excursionista Sierra de Guadarrama, de La Tienda Verde
 

Siempre que volvemos a la Barranca y vemos, reflejada en sus dos mínimos embalses, la silueta de la Maliciosa que el primer sol recorta como al acero; y saboreamos el agua pura, casi teórica, de las fuentes de Mingo y de la Campanilla; y sentimos la espantada del corzo que bebía confiado en la vertiente de Peña Cabrita; y tentamos la muelle gayuba que tapiza la ladera de Maja La Luna; y aspiramos el aroma dulzón del piorno que borda con su hilo de oro el regajo del Pez..., nos viene a las mientes aquella plegaria de Rafael Cansinos-Asséns: "¡Oh, Señor, que no haya tanta belleza!".

El problema de que haya tanta belleza es que la Barranca es un valle chico —la mitad, más o menos, que el de la Fuenfría y la décima parte que el de Valsaín—, demasiado para la gente que suele acudir atraída por tales encantos. Añádanse a los visitantes habituales los que, en cuanto aprieta el calor, se arriman buscando la sombra del pinar y las aguas del río de Navacerrada, y se tendrá una masa humana de densidad similar a la del turrón de Alicante.

Por dura que se ponga la Barranca, siempre nos quedará el camino de las cumbres, aquel que recorre la sierra de la Maliciosa —límite oriental del valle—, la Bola del Mundo —su punto más elevado y norteño— y la cuerda de las Cabrillas —su linde occidental—.

Y es que, al igual que el termómetro y el barómetro bajan a medida que se gana altura —0,6 grados y 10 milibares cada 100 metros, respectiva y aproximadamente—, la "presión dominguérica" —llamémosla así— se reduce según se aleja uno del fondo del valle, hasta alcanzar, en las crestas, valores propios de un lunes de primavera.

Para comprobarlo nos echaremos a andar desde los aparcamientos de la Barranca (altitud, 1.380 metros), subiendo por la pista de tierra que es prolongación de la carretera.

Tras dos kilómetros de suave paseo alcanzaremos el área recreativa de las Vueltas, luego pasaremos junto a la fuente de Mingo y, a punto de cumplirse una hora, nos desviaremos por la senda —señalizada con un letrero— que lleva a la de la Campanilla (1.620 metros), fontana cantarína donde las haya: canta su nombre, cantan sus aguas y canta la esquila con que se adornó en junio de 2000, cuando fue restaurada.

Dejando atrás la fuente y el pinar, continuaremos por la misma senda, en duro repecho, hasta el collado del Piornal (2.076 metros; dos horas desde el inicio) y, tirando aquí a manderecha por la loma pedregosa, hasta la cima de la Maliciosa (2.227 metros; dos horas y media), desde donde contemplaremos a vista de buitre el caos granítico de la vecina Pedriza. Visto lo cual, desandaremos el camino hasta el collado para ascender a la Bola del Mundo (2.268 metros; tres horas y media), cumbre que domina cinco valles —Barranca, Manzanares, Lozoya, Valsaín y Navalmedio—, récord absoluto del Guadarrama.

La gira prosigue por la pista de cemento que baja al puerto de Navacerrada, la cual describe, tras una larga recta inicial, cinco curvas seguidas. Mucha atención, porque, en la quinta, deberemos salimos a la izquierda para atrochar, en fuerte descenso, hacia la riscosa cuerda de las Cabrillas (1.950 metros; cuatro horas), que puede recorrerse cómodamente siguiendo la senda que avanza por la izquierda de la cresta, unos cincuenta metros ladera abajo.

Por cierto que, días atrás, nos topamos aquí con varias "cabrillas" montesas huidas de la Pedri-za, donde la "presión dominguérica" ya no las deja vivir en paz. Dicha senda muere en el mirador de las Canchas (1.760 metros; cinco horas), por donde pasa la pista que abandonamos en la fuente de la Campanilla y que, siguiéndola hacia la izquierda, nos devolverá en otra hora a los aparcamientos. Que estamos ya cerca se nota por haber en el mirador grandes paneles con fotos de las mismas cumbres que están a la vista, la típica instalación superflua y onerosa que se hace para agradar, no a quienes frecuentan las cimas, sino a la masa que rara vez se aleja del fondo del valle.