RUTA nº 081 COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID - Zona 6 Distancia desde Madrid: 57 Kms.
Comunidad Autónoma de Madrid  PEÑA DEL ÁGUILA
EL PRIMER DOS MIL DE LA SIERRA
Este cerro, a caballo entre Cercedilla y El Espinar, es un mirador privilegiado del alto Guadarrama

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a las Dehesas de Cercedilla se va por la autopista A-6 y la antigua N-VI hasta Guadarrama, para subir por la M-622 hasta la estación de Cercedilla y seguir otros cuatro kilómetros por la M-966 hasta el aparcamiento de Majavilán. Hasta Cercedilla hay trenes de Cercanías (tel.: 902 24 0202) y autobuses de Larrea (tel.: 91-530 4800)
el personal del Centro de Información Valle de la Fuenfría (carretera de las Dehesas, km. 2; tel.: 91-852 2213) ofrece gratuitamente mapas del valle y guías con croquis de las rutas verdes números 1 (La calzada romana), 4 (La Calle Alta) y 6 (Por el GR-10), que coinciden parcialmente con el itinerario propuesto. El centro permanece abierto todos los días entre las 10 y 18 horas. Hay fuentes en Majavilán, en las cercanías del puerto de la Fuenfría y en la Calle Alta
conviene elegir un día claro, porque las vistas son el mayor atractivo de esta gira
hoja 18-20 (Cercedilla) del Servicio Geográfico del Ejército o 508 del Instituto Geográfico Nacional; mapa excursionista Sierra de Guadarrama, de La Tienda Verde

Como la estupidez humana se ha extendido a lo largo y ancho del orbe, y ya sólo puede crecer a lo alto, ahora hay tipos que se dedican a recorrer las sierras sin otro propósito que coronar el mayor número de cumbres en el menor tiempo posible. En los Pirineos, la cosa se llama 'tresmilismo', y el héroe de la cosa es Mikel Capdevilla, un osado que se ha despachado las 212 cimas de más de 3.000 metros de altura que hay en esa cordillera en sólo 30 días.

En nuestra sierra, de momento, esta práctica innombrable no tiene nombre –aunque bien podría llamarse 'dosmilismo'–, pero existe una guía editada por Desnivel, 'Los dosmiles de Guadarrama', que parece escrita 'ad hoc' para la cosa. El autor, que se ha tomado la molestia de contarlos, asegura que hay 103 puntos en estas montañas que superan los 2.000 metros de altura. De ellos, 30 corresponden a cumbres principales y el resto, a cimas secundarias, a collados y a cotas que aparecen sin nombre en los mapas y que seguirán sin él porque, con las prisas, nadie va a pararse a preguntarles a los pastores cómo le dicen a aquella morra o a esotra pingorota.

Si algún individuo sucumbiera al frenético deseo de recorrer a toda mecha el espinazo del Guadarrama –que, como nadie ignora, se extiende a lo largo de casi cien kilómetros, desde El Escorial hasta Somosierra–, el primer 'dosmil' que se toparía sería la peña del Águila, la cual se alza a 2.011 metros entre Cercedilla y El Espinar; o, lo que es lo mismo, entre el valle de la Fuenfría y la garganta del río Moros. Pero lo más seguro es que ese sujeto ni siquiera pisara los montes de El Escorial –¿para qué?: el Abantos mide sólo 1.753 metros y, si por esta clase de gente fuera, podría quemarse cien veces seguidas–, sino que subiera derechamente al primer dosmil desde Cercedilla, trepando desde el hospital de la Fuenfría por la vereda de la Piñuela y el collado de Cerromalejo; salvando unos repechos, en fin, que carcajéense del Angliru. ¡Ja!

A nosotros nos parece que, salvo que uno se haya apostado una mariscada o vaya huyendo de la justicia, para subir a la peña del Águila, lo más lógico es dejar el coche en el aparcamiento de Majavilán, en las Dehesas de Cercedilla, y ganar suavemente altura por el fondo de valle siguiendo el empedrado de la calzada romana. En una hora y media, a lo sumo, estaremos en el puerto de la Fuenfría. Y en otra media, caminando a mano izquierda por la Calle Alta –prolongación de la pista forestal que viene de Navarrulaque–, alcanzaremos la marcada depresión del collado de Marichiva.

Franqueando el murete que delimita los términos de Cercedilla y El Espinar, y siguiéndolo hacia el sur por senda evidente, ganaremos la cumbre de la peña del Águila cumplidas tres horas de pausado caminar. Es la cima una loma pelada –sin mucha gracia, la verdad–, en la que aparte del muro divisorio, nada hay, ni vegetal ni mineral, que alegre la vista..., pero tampoco que la estorbe. De ahí, el inmenso panorama: al sur, tendremos la riscosa Peñota; a poniente, la garganta pinariega del río Moros, el caserío de El Espinar, la sierra de Malagón y los montes de El Escorial; al norte, el cónico Montón de Trigo, la Mujer Muerta y la sierra de Quintanar; a naciente, el valle de la Fuenfría, Siete Picos, la Bola del Mundo y la Maliciosa. Y mucho más allá, a través de la escotadura del puerto de la Fuenfría, veremos alzarse Peñalara, que con sus 2.430 metros, es la reina absoluta de los 'dosmiles' del Guadarrama.

El regreso, para variar, lo haremos volviendo al collado de Marichiva y bajando a pico por la vereda del Poyal de la Garganta –señalizada con círculos rojos– hasta el hospital de la Fuenfría, que queda a un kilómetro del punto de partida. Esta empinadísima vereda –sólo apta para la bajada– es otra de las que se empeñan en seguir los coleccionistas de dosmiles en sus frenéticos ascensos, olvidando el dicho: “Sube como un joven y llegarás como un viejo”.

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