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  Casas Rurales  
 
RUTA nº 423
82

Para primavera, verano y otoño Desnivel de 600 a 700 metros

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Comunidad Autónoma de Madrid  COMUNIDAD AUTONOMA DE MADRID - ZONA 1
CABEZA DE LA BRAÑA

NO ES ASTURIAS, PERO CASI
Colonos del norte dieron nombre a este monte de Canencia, pletórico de bosques, praderas y cascadas

 
 
a Canencia iremos por la autovía del Norte (A-1); hay que desviarse pasado Lozoyuela por la M-604 (dirección Lozoya) y luego a la izquierda por la M-629
En el puerto de Canencia (a 9 km.): senda ecológica y chorrera de Mojonavalle. En Lozoya (a 12 km.): embalse de Pinilla y sabinar del Chaparral. En San Mamés (a 13 km.): chorrera de San Mamés. En Garganta (a 8 km.): ascensión a Peña Negra
Más información en la página web www.sierranorte.com
pistas de tierra y veredas
sin señalizar
Colorines (91-868 7471): restaurante especializado en cabrito asado; precio medio-bajo. Fernando (Lozoya; 91-869 3165): judiones, pescados frescos, carnes del Guadarrama y repostería casera; precio medio-bajo. El Corralón del Embalse (Pinilla del Valle; 91-869 3438): guisos tradicionales en un precioso pajar rehabilitado junto al embalse; precio medio. El Arco (Villavieja del Lozoya; 91-868 0911): cocochas en salsa verde y carrilladas de cerdo ibérico; precio medio-alto. El Pajar de Fuentehernando (Lozoya; 91-869 3194): cocido en puchero de barro y arroz con bogavante; precio medio-alto. Para dormir: Colorines (tel.: 91-868 7471): modesto hostal de 19 habitaciones; precio muy bajo. Las Eras (tel.: 91-868 7434): casitas rústicas con salón, cocina, chimenea y capacidad para cuatro personas; precio muy bajo. La Casa de la Era Chica (Lozoya; tel.: 667 44 7918): bonitos apartamentos forrados de madera, con camas con dosel y vistas al embalse; precio medio. El Arco (Villavieja; 91-868 0911): hotelito rural acogedor, presidido por un arco mudéjar del siglo XIII; precio medio-bajo
mapa 'Sierra Norte', de La Tienda Verde (tel.: 91-534 3257)
 

Braña es una voz arcaica, anterior a la conquista romana del norte peninsular, que los 'vaqueiros' asturianos aún usan para referirse a los pastizales de verano. Con ese nombre, o parecido –Brañavieja, Brañalonga, Brañuelas...–, hay en España 33 pueblos, montañas y ríos. Que 24 de ellos estén en Asturias, y otros ocho repartidos por las provincias limítrofes, parece natural. Lo que choca es que el que hace 33, Cabeza de la Braña, sea un monte que se alza justo al sur de Canencia, entre el valle del Lozoya y la cuenca alta del Guadalix, a 300 kilómetros del Principado. Como dirían allí, 'ye' raro.

Para entender este topónimo, aparentemente tan exótico, hay que remontarse a finales del siglo XI, cuando Alfonso VI llevó la frontera cristiana desde el Duero hasta el Tajo y su yerno Raimundo de Borgoña incitó a miles de norteños a colonizar estas sierras intermedias que, según el propio rey, “se hallaban yermas, sólo habitadas por osos, jabalíes y muy diversas fieras”. Sabiendo esto, el bautismo de Cabeza de la Braña no entraña ningún misterio, al igual que el de la aldea de Gascones, en el mismo valle del Lozoya, o justo al otro lado de la sierra, el de la segoviana de Gallegos.

No sería extraño, pues, que algún colono asturiano hubiese asociado esta cabeza de 1.770 metros, que reposa sobre los hombros de dos inmensas praderas –Collado Cerrado y Collado Abierto–, con las jugosas brañas de su tierra. A poniente, en el puerto de Canencia, encontraría abedules como los que allí solía descortezar para fabricarse polainas impermeables, y tejos como los que sus indómitos antepasados usaban para envenenarse antes de caer en manos del enemigo. A naciente, la chorrera de Rovellanos quizá le recordaría las cascadas de Oneta o de la Seimeira, todo pudiera ser.

Para verlo con nuestros ojos, saldremos caminando del pueblo de Canencia (altitud, 1.141 metros) por la carretera del puerto y, al cuarto de hora, en el kilómetro 15,5, nos desviaremos a la izquierda por una pista forestal cerrada al tráfico que asciende por un pinar entreverado de abetos de Douglas, cuyas hojas, al estrujarlas, huelen a mandarina. Así, en deliciosa subida por la umbría del monte, llegaremos en dos horas a Collado Cerrado (1.482 metros), praderón de un kilómetro de ancho que no debe su nombre a ninguna reminiscencia norteña, sino a la cerca de piedra que lo rodea.

En la encrucijada de pistas que aquí se presenta, tomaremos la que sube hacia la izquierda bordeando dicha cerca, ignoraremos diez minutos después un desvío poco marcado a la derecha y, en la siguiente bifurcación, cogeremos el ramal que trepa hasta la cresta y, desde allí, orillando el pinar, hasta la cima de Cabeza de la Braña (1.770 metros; tres horas de marcha). Al oeste, veremos Cuerda Larga y la sierra de la Morcuera, de la que esta montaña es prolongación; al este, el verdísimo Collado Abierto, a donde bajaremos en un amén siguiendo la alambrada que corre por la divisoria.

Collado Abierto (1.604 metros) es otro kilométrico pastadero –pero éste sin tapia, ya lo dice su nombre– donde nace el arroyo de Matallana, por cuya margen izquierda descenderemos rastreando a media ladera las veredas de vacas. Este riacho nos deparará la última felicidad de la jornada: la chorrera de Rovellanos (1.360 metros; cuatro horas), una cola de caballo de ocho metros que se derrama sobre una poza rodeada de sauces, fresnos y rosales silvestres, ofreciendo un lugar idóneo para el baño y/o el almuerzo.

Para bajar al pie de la cascada y continuar hasta Canencia (media hora más), hay que atravesar un empinado verdinal que nos recordará –para seguir con las evocaciones asturianas– el legendario prado de la Soga, en San Ignacio de los Beyos: un prado tan vertical que obligaba a atarse al que lo segaba, y desde donde se despeñó un hombre al que su señora dio más cuerda de la necesaria, no se sabe si de manera fortuita o dolosa. Así que mucho cuidado.

Alberto Bushell (alberto_bushell@santiagoecintra.es) nos dice: "Este fin de semana (15.01.2006) he intentado hacer la ruta 423 “Cabeza de la Braña”. Al comenzar me encontré con un problema, no encontraba el camino de subida. En la cartografía de La Tienda Verde aparece una senda (que además habéis marcado vosotros) pero esa senda no está. Yo, por lo menos, no pude encontrarla. Sin embargo, mas adelante, si se puede subir por una pista muy buena. Os mando un plano con vuestra ruta y lo que hice yo."

Esta anomalía ha sido corregida e incorporada a nuestro plano que, por tanto, ha sido modificado.