Por integral,
entre montañeros, se entiende la ruta que recorre un macizo, o
una parte significativa de él, uniendo todas y cada una de sus
cumbres. Se trata, pues, de marchas largas y con fuertes desniveles,
para las que se requiere experiencia y buena forma física. Como
forzosamente han de hacerse en los días más calurosos del
año -para aprovechar las horas de luz-, se necesita también
llevar protección contra el sol y agua como para apagar un incendio.
No hay reto mayor para el excursionista, ni satisfacción más
integral.
Vuelta a la Pedriza
Es la más bella integral de la sierra madrileña. Y la más
dura. Una ruta circular de 25 kilómetros, 10 horas largas y 1.400
metros de desnivel, cuya única comodidad es que está bien
señalizada con trazos de pintura blanca y amarilla. Desde Manzanares
el Real, la senda recorre sucesivamente las tres zonas en que está dividido
el macizo granítico: el Alcornocal, La Pedriza Anterior y la Posterior,
alcanzándose en esta última la máxima altura (Las
Torres, 2.033 metros). El regreso se hace por la cuerda de las Milaneras,
el collado del Cabrón, Canto Cochino y la garganta Camorza, siguiendo
las aguas del río Manzanares.
Lo más llamativo del camino, los fantasmagóricos riscos
que rodean la pradera de los Navajuelos, en los primeros repechos de
La Pedriza Posterior. Otro lugar muy vistoso es el collado del Miradero,
pasadas Las Torres, donde vivaquean los que prefieren hacer la integral
en dos jornadas. Más detalles de la ruta, en www.azcola.arrakis.es/pedriza10.html.
Cimas de la Barranca
Recorrer todas las cumbres que rodean el valle de la Barranca, en Navacerrada,
es una señora excursión de 20 kilómetros, siete
horas y 1.040 metros de desnivel acumulado, el equivalente a ascender
seis veces seguidas desde Cotos hasta la laguna de Peñalara.
Se empieza subiendo por la fuente de la Campanilla y el collado del
Piornal a la cima de la Maliciosa -límite oriental del valle-,
para luego enfilar hacia la Bola del Mundo -su punto más elevado
y norteño- y acabar regresando por la cuerda de las Cabrillas
-su linde occidental-.
En esta última se halla, a 1.760 metros de altura, el mirador
de las Canchas, desde donde se obtiene una perspectiva magnífica
de la Maliciosa, cuyo perfil, visto desde aquí, semeja el de una
esfinge. Todos los años, el último domingo de agosto, se
organiza una marcha popular con este mismo itinerario. Informan con más
detalle en la Oficina de Turismo de Navacerrada (teléfono, 91
856 03 08: www.ayto-navacerrada.org).
Cresta de Cuelgamuros
Ruta con vistas para hartarse, la que va del puerto de Guadarrama a San
Lorenzo de El Escorial por los cerros que se interponen entre los Pinares
Llanos de Peguerinos y las agrestes laderas del valle de Cuelgamuros,
más conocido como Valle de los Caídos. Tres soberbios
miradores jalonan el camino: Cabeza Líjar, con su antiguo búnker
de la Guerra Civil convertido en pacífico balcón sobre
los pinares y el embalse de La Jarosa; el refugio de la Naranjera,
desde cuyas inmediaciones se contempla como Dios la cruz de 150 metros
del Valle de los Caídos, y el pico Abantos, con el monasterio
de San Lorenzo ya a la vista, y las fresnedas de El Escorial, y el
embalse de Valmayor, y en el confín, los rascacielos de la capital.
Es una travesía de 20 kilómetros y unas seis horas de
duración, sólo ida, que está señalizada con
marcas de pintura blanca y roja (muy borrosas) y que se describe paso
a paso, con planos y fotografías, en www.trotamontes.org/abantos.htm.
Cuerda Larga
Travesía clásica, muy popular, tanto que a veces parece
una romería, por la cresta de 18 kilómetros que se yergue
entre el puerto de Navacerrada y el de la Morcuera, separando el valle
pinífero del Lozoya, que se otea al norte, del alto Manzanares,
que se escurre hacia el sur por entre los canchos pedriceros. De las
siete cimas que se coronan a lo largo de la marcha, una es la segunda
mayor altura de la región (Cabezas de Hierro, 2.380 metros), cuatro
figuran en el top ten serrano (Guarramillas, Valdemartín, Pandasco
y Asómate de Hoyos) y las otras dos aún sobrepasan los
dos kilómetros medidos desde el nivel del mar (Bailanderos y la
Najarra).Son seis horas largas de camino, sin contar paradas ni con que,
si no se dispone de un coche de apoyo en el puerto de la Morcuera, hay
que bajar a Miraflores de la Sierra (hora y media más) para volver
a casa en autobús. Mapas, fotografías y datos de la ruta
registrados con GPS, en www.andarines.com/guadarrama.
Circo de Gredos
Una aventura a caballo entre el senderismo y la escalada, por cuchillares
y precipicios que hielan la sangre, es la que ofrece el formidable
circo montañoso que preside el Almanzor (2.591 metros), máxima
altura del Sistema Central. Desde la plataforma de Gredos, en el término
abulense de Hoyos del Espino, se sube fácilmente al Morezón
por Prao Puerto, el refugio del Rey y Navasomera.Una vez aquí,
sin embargo, toca recorrer cinco kilómetros de picos que, sólo
nombrarlos, da miedo: el cuchillar de las Hoyuelas y el de los Cerraíllos,
los Tres Hermanitos, el Casquerazo, el Perro que Fuma, el Cuchillar
de las Navajas, el Sagrao, el Esbirladero, el Almanzor, el Ameal de
Pablo... A los pies del majestuoso circo, 400 metros por debajo de
los del montañero, la Laguna Grande no lo parece tanto. En total,
son 21 kilómetros y 10 horas de marcha, descansos aparte. Más
detalles de la ruta, incluidos datos de GPS, en http://personal.telefonica.terra.es/web/mgc |