No son éstas
las fuentes artificiosas que engalanan los palacios y jardines de los
reales sitios, ni las que escupen agua reciclada en las rotondas y plazas
de las grandes poblaciones, sino las naturales que surgen en la espesura
del bosque para solaz del caminante. Las 20 fuentes del pueblo de Miraflores
de la Sierra (www.mirafloresdelasierra.org), las cuatro que jalonan el
camino de Cotos a la laguna de los Pájaros (www.penalara.sierranorte.com)
o las que se ven paseando desde el puerto de la Morcuera a Canencia por
los altos del Hontanar (www.sierranortemadrid.org) son otros objetivos
a tener en cuenta, además de los que a continuación siguen.
Valle de la Fuenfría
En este boscoso paraje de Cercedilla manan, haciendo bueno su nombre,
medio centenar de fuentes que en algunos casos no superan los seis
grados de temperatura en pleno estío, cual si estuvieran conectadas
a un glaciar de los antípodas. Tomando como punto de partida
el aparcamiento que hay frente al restaurante Casa Cirilo, podemos
hacer una refrescante excursión visitando nueve de ellas en
el siguiente orden: la de la Teja, la del Tercer Retén, la del
Pocito, la de Navarrulaque, la de Antón R. Velasco, la del puerto
de la Fuenfría, la de Peñalara, la de la Salud y la de
Majavilán. En la página www.excursionesysenderismo.com hay indicaciones precisas y un mapa de este recorrido circular de 10
kilómetros y tres horas de duración, para el cual no
se necesita cargar con agua.
Otras fuentes de la zona jalonan bellas rutas -la de los Alevines, sobre
el collado Ventoso; la de la Mina, junto al raso del Hornillo; la de
la Piñuela, en la ladera de la peña del Águila...-,
de las que informan en el centro de educación ambiental Valle
de la Fuenfría (Ctra. de las Dehesas, kilómetro 2; tel.:
91 852 22 13).
Mingo y Campanilla
El valle pinariego de la Barranca, en Navacerrada, alberga dos de las
fuentes más apreciadas por los excursionistas, estratégicamente
situadas para calmar la sed y hacer abundante provisión de líquido
elemento en los primeros repechos de la Maliciosa. Desde el hotel La
Barranca, subiendo por la pista de tierra que es prolongación
de la carretera, se llega en 45 minutos a la fuente de Mingo, bautizada
así en homenaje al viejo guarda de montes Ricardo Domínguez
Mingo, que captó este venero en 1990. Poco más adelante,
a punto de cumplirse una hora, aparece señalizado el corto desvío
que lleva a la de la Campanilla, fuente cantarina donde las haya: canta
su nombre, cantan sus aguas y canta la esquila con que se adornó en
junio de 2000, cuando fue restaurada.
La pradera que hay por encima es un buen lugar para comer, dejando volar
la mirada por los aéreos escarpes del Cancho Negro y la cuerda
de las Buitreras. Para dormir la siesta, en cambio, no lo es, pues la
campanilla de marras repica sin cesar. Más información,
en la Oficina de Turismo de Navacerrada (Cuartel, 5: 91 856 03 08; www.ayto-navacerrada.org).
Colmenar de Oreja
Además de vino y piedra caliza, en este municipio del sureste
hay fuentes a porrillo y asaz interesantes, una docena de las cuales
pueden visitarse siguiendo un itinerario turístico. Aunque todas
tienen su curiosidad -por ejemplo, la de las Pajaritas, que es de agua
tan salada que hay quienes la usan para purgarse; o la de Valdepinar
de Abajo, donde era costumbre antaño que las novias viniesen a
lavar la lana nueva del colchón del lecho nupcial-, hay dos que
destacan por la belleza de su emplazamiento y de su arquitectura: la
del Barranco, que está junto a la plaza Mayor, perfumada por los
jardines de Zacatín, y cuya construcción se atribuye a
don Garcilópez de Cárdenas, el cual poseía aquí una
tenería a finales del siglo XIV; y la de los Huertos, colosal
obra de cantería de 1779, con una sucesión escalonada de
abrevaderos, lavaderos e incluso balsas en las que antiguamente se batía
la greda o arcilla necesaria para fabricar las panzudas tinajas de vino.
El folleto de la ruta puede solicitarse en la Oficina Municipal de Turismo
(plaza del Mercado s/n; 91 894 37 61) o en www.colmenardeoreja.com.
El Escorial
Media docena de fuentes endulzan un paseo por las fresnedas y robledales
que se extienden al mediodía del monasterio de San Lorenzo.
Partiendo de la estación de tren de El Escorial, atravesaremos
los jardines de la Casita del Príncipe para salir, por la Calleja
Larga, a La Herrería, donde se encuentra la elegante e historiada
fuente del Seminario, rodeada de álamos, fresnos y castaños
de indias. Bajaremos luego hacia la ermita de la Virgen de Gracia,
donde encontraremos la fuente de la Prosperidad, la de la Ermita y
la de las Arenitas, ésta en una plazoleta arropada por grandes
plátanos.
A continuación, pasaremos por la silla de Felipe II y, siguiendo
el firme asfaltado de la senda, veremos la fuente de los Dos Hermanos
y la de la Reina, que surte desde 1786 a la sombra de corpulentos castaños.
Incluida la vuelta por el mismo camino, es un garbeo de 10 kilómetros
y tres horas de duración. Para hacer éste y otros recorridos,
nos ayudarán en el Centro de Interpretación de San Lorenzo
de El Escorial: Grimaldi, 4; 91 890 53 13; www.sanlorenzoturismo.org. |